Tragedia ferroviaria en España: un descarrilamiento, dos trenes y 41 muertos
El choque frontal entre dos formaciones de alta velocidad en la provincia de Córdoba dejó 41 personas fallecidas y más de 150 heridas, mientras la Justicia investiga una posible falla estructural en las vías recientemente renovadas.
Un grave accidente ferroviario ocurrió este domingo en las inmediaciones de Adamuz, en la provincia de Córdoba, España, cuando dos trenes de alta velocidad colisionaron de frente tras el descarrilamiento de uno de ellos. El siniestro dejó un saldo confirmado de 41 personas muertas y más de 150 heridas, varias de ellas en estado crítico, según informaron autoridades españolas.
El hecho se produjo cuando el tren Iryo 6189, que viajaba desde Málaga hacia Madrid con aproximadamente 317 pasajeros a bordo, sufrió el descarrilamiento de sus últimos vagones. Esa maniobra provocó que parte de la formación invadiera la vía contraria, por donde circulaba el tren Alvia 2384 de Renfe, que cubría el trayecto Madrid–Huelva con cerca de un centenar de personas.
El impacto fue frontal y de extrema violencia. Como consecuencia del choque, los dos primeros vagones del tren Alvia cayeron por un terraplén de varios metros, lo que dificultó las tareas de rescate. Equipos de emergencia, bomberos, Guardia Civil y personal sanitario trabajaron durante horas para asistir a los heridos y recuperar los cuerpos de las víctimas.
En el marco de las primeras pericias, los investigadores detectaron una posible falla clave en la infraestructura ferroviaria. Se trata de una junta rota en la vía, ubicada en la unión entre dos rieles, cuyo desgaste habría generado un espacio progresivo entre las piezas. De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, esta anomalía podría haber estado presente desde hace tiempo y agravarse con el tránsito constante de trenes de alta velocidad.
En cuanto al balance sanitario, se confirmó que más de 150 personas resultaron heridas, de las cuales al menos 48 permanecen internadas en distintos hospitales y 12 continúan en unidades de cuidados intensivos. Entre los afectados hay menores de edad, incluido un niño en estado crítico, además de numerosos pacientes con fracturas, traumatismos y lesiones de diversa gravedad.
Frente a la magnitud de la tragedia, el Gobierno de España decretó tres días de luto nacional. El presidente Pedro Sánchez se trasladó al lugar del accidente y aseguró que se avanzará con una investigación exhaustiva para determinar responsabilidades. Mientras tanto, la circulación ferroviaria entre Andalucía y Madrid continúa suspendida y se mantienen activos los dispositivos de asistencia y contención para familiares de las víctimas y sobrevivientes.