Salta pidió al Banco Central un tope para las tasas de refinanciación: “No puede ser superior a la inflación interanual”
El Defensor del Pueblo de la ciudad de Salta cuestionó el costo de las refinanciaciones de créditos, tarjetas y billeteras virtuales y planteó que el límite debería equipararse al índice de inflación.
La Defensoría del Pueblo de la ciudad de Salta presentó ante el directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) un pedido para establecer un tope a las tasas de interés aplicadas en las refinanciaciones de créditos de consumo, tarjetas de crédito y deudas contraídas mediante billeteras virtuales. El planteo apunta a que ese límite no supere la inflación interanual.
En diálogo con N10, el defensor del Pueblo de la ciudad de Salta, Federico Núñez Burgos, sostuvo que el problema del endeudamiento no se limita a quienes toman créditos, sino que también involucra las condiciones en las que se refinancian las deudas. “El problema está puesto, sobre todo, en aquel que tomó el crédito al 70% o al 90%, que no pudo pagar, y que los bancos, de una manera te diría leonina y desproporcionada, le cargan otra vez el 70% o el 90% sobre la refinanciación que ya tiene”, afirmó.
Endeudamiento y pérdida del poder adquisitivo
Según el análisis del funcionario, el proceso se profundizó luego de los cambios aplicados al esquema tarifario nacional a comienzos de año. Núñez Burgos señaló que muchas familias debieron reorganizar sus presupuestos y recurrieron al financiamiento para sostener sus gastos habituales.
“Para poder mantener el estándar de vida, todos terminamos financiándonos, pateando para adelante la cuestión, con tarjetas de crédito o préstamos personales”, explicó. Agregó que, con tasas que ubicó entre el 70% y el 90% anual, el endeudamiento se volvió difícil de sostener.
El defensor describió además una cadena de financiamiento en la que las familias pasan de las tarjetas de crédito a los préstamos personales y, posteriormente, a las billeteras virtuales. “Entonces hoy tenés una cadena de deudas, digamos, que todas te las refinancian entre un promedio del 70% y el 90%, y se termina haciendo la refinanciación una bola imparable de pagar”, sostuvo.
“Privados extremadamente desiguales”
Núñez Burgos también cuestionó el argumento de que el endeudamiento constituye exclusivamente un acuerdo entre particulares. Para el funcionario, existe una diferencia significativa entre la posición del consumidor y la de las entidades financieras.
“No es que somos Federico que con Ricardo tomamos un crédito, él me prestó la plata, listo. No funciona así”, planteó. En ese sentido, señaló que las entidades cuentan con estructuras especializadas en créditos y administración de fondos, mientras que el consumidor tiene dificultades para comprender determinados mecanismos vinculados con las tasas.
Como ejemplo, mencionó los pedidos realizados por la Defensoría al Banco Central para conocer los coeficientes utilizados en las actualizaciones de créditos UVA. “Si yo como tomador de crédito le quiero pedir al banco que me explique realmente de dónde saca los coeficientes de variación, no hay forma de que lo entienda”, afirmó.
También cuestionó la relación entre los bancos y sus clientes cuando estos perciben sus salarios a través de las mismas entidades. “El banco primero te pidió que cobres ahí, motivo por el cual lo que vos hiciste en primer lugar es pasar tus cuentas sueldo al banco para mejorar la tasa de interés”, explicó.
El pedido al Banco Central
Frente a este escenario, la Defensoría planteó que las refinanciaciones de deudas de consumo tengan como límite la inflación interanual. Núñez Burgos consideró que, si distintos sectores de la economía toman ese indicador como referencia, no debería existir una diferencia tan amplia en el costo de refinanciar una deuda.
“La refinanciación de los créditos de consumo o tarjetas de crédito o billeteras virtuales no puede ser superior al índice de inflación interanual”, sostuvo.
El funcionario ejemplificó que, si la inflación interanual fuera del 20%, la tasa aplicada a una refinanciación debería tener ese mismo límite. “Si le están pidiendo a los empresarios, si hacemos referencia a pequeñas y medianas empresas y decimos ‘contengan los precios porque miren cuál es el valor de la inflación interanual’, resulta que los bancos me pueden cobrar seis veces la inflación interanual de tasa de interés. Eso es una locura”, afirmó.
Según explicó, el planteo fue presentado directamente ante el directorio del Banco Central porque la autoridad monetaria es el organismo encargado de regular el sistema financiero. “Los paliativos que nosotros podemos dar a nivel local no son menores, siempre las iniciativas son buenas, pero el órgano regulador del sistema financiero argentino es el Banco Central de la República Argentina”, señaló.
Más de 3 millones de personas endeudadas
Núñez Burgos indicó que la Defensoría no cuenta actualmente con una cifra específica de personas endeudadas en la ciudad de Salta. Sin embargo, señaló que los informes nacionales utilizados por el organismo registran a más de 3 millones de personas endeudadas con el sistema bancario.
El defensor también recordó que la Defensoría recibió casos vinculados con refinanciaciones y que, ante esas situaciones, intervino con entidades bancarias. Según relató, en algunos casos se consiguieron quitas, reducciones de intereses u otras mejoras, aunque consideró que esas soluciones individuales no resuelven el problema general mientras las tasas continúen en niveles elevados.
“Mientras la tasa siga al 60% o al 70%, sigue siendo una barbaridad”, sostuvo.
Qué plantea la Defensoría y dónde consultar
Para Núñez Burgos, la aplicación de un límite a las tasas de refinanciación no implicaría un costo directo para el Estado. “Lo que quitaría es la renta extraordinaria que resulta de la especulación. Entonces no estamos atacando a los buenos del sistema, estamos atacando los defectos justamente del libre mercado”, afirmó.
El funcionario insistió en la necesidad de una intervención del Gobierno nacional y consideró que existen alternativas para reducir el peso de las deudas sobre las familias. “Es necesario que el Poder Ejecutivo Nacional tome cartas en el asunto”, expresó.
Las personas que necesiten realizar una consulta ante la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Salta pueden acercarse a 25 de Mayo 703, en la esquina de 25 de Mayo y Entre Ríos, frente al Monoblock Salta.