Padre Marcos Cepeda y el Paseo del Milagro: "El milagro no es solo de los salteños, es para el mundo"
El sacerdote destacó el trabajo conjunto entre la Iglesia y la Municipalidad para recuperar un espacio de circulación cotidiana y convertirlo en un lugar para conocer la historia de la celebración.
El recientemente inaugurado Paseo del Milagro nació a partir de un trabajo conjunto entre la Iglesia y la Municipalidad de Salta. En diálogo con EL10, el padre Marcos Cepeda explicó que la iniciativa busca poner en valor uno de los pasillos cercanos a la Catedral y acercar la historia del Milagro a quienes transitan diariamente por el lugar.
“Este paseo ha sido fruto de un trabajo en equipo. La Muni nos ha interpelado, nos ha invitado a tratar de que nosotros podamos pensar y colaborar con ellos”, señaló Cepeda. Según explicó, el espacio permite recuperar historias vinculadas con la celebración y hacerlas visibles para quienes utilizan ese sector como paso hacia el banco o como atajo para llegar a la plaza.
El sacerdote sostuvo que la propuesta busca generar una identificación colectiva con la celebración religiosa. “El milagro somos nosotros. Todos los días estamos tratando de recordar eso, porque el milagro no es solo de los salteños, el milagro es para el mundo”, expresó.
Consultado por EL10 sobre el origen de la iniciativa, Cepeda aclaró que la Iglesia no se atribuye su creación, sino que acompañó el proyecto aportando información y trabajando junto al municipio. “Nosotros hemos ayudado, contribuido con todo. Hay muchos padres que nos han ayudado con la historia, remarcar aquellos puntos, pero ha sido desde la Municipalidad que ellos siempre con mucha disposición han querido trabajar con nosotros”, explicó.
Para Cepeda, el Paseo también representa una manera de entender el Milagro como una experiencia que trasciende el ámbito de la Iglesia. “El milagro no es solo de la iglesia, es de todos”, afirmó, y sostuvo que la celebración puede transformar a la ciudad en “un gran santuario donde todos cambian”.
En ese sentido, recordó una anécdota que le transmitió personal de Tránsito durante las celebraciones: “La gente reniega menos para el Milagro y se cortan más calles, pero la gente reniega menos porque se siente parte de una historia que camina”. Para el sacerdote, la posibilidad de contar esa historia en un espacio de circulación cotidiana permite reforzar ese sentido de pertenencia.