“Falta de consumo, cierre de PYMES”: el duro diagnóstico de Darío Pellegrini
El titular de la Cámara PYME, Darío Pellegrini, analizó en N10 la situación del sector y planteó la necesidad de articular políticas públicas con las empresas para enfrentar la crisis y prepararse para nuevas inversiones.
El titular de la Cámara PYME, Darío Pellegrini, pasó por N10 y analizó el presente del sector empresarial, las dificultades que atraviesan las pequeñas y medianas empresas y los desafíos que plantea el crecimiento de actividades como la minería y la agroindustria en Salta.
Uno de los principales ejes de la entrevista fue un proyecto de articulación con universidades para adaptar a la provincia un modelo de formación técnica desarrollado en Italia. Pellegrini explicó que el objetivo es generar profesionales con capacitación específica y una rápida inserción laboral.
Según detalló, el sistema italiano de Institutos Técnicos Superiores (ITS) permite formar técnicos especializados en trayectos previos a una carrera universitaria, pero orientados directamente a cubrir demandas concretas del mercado laboral.
“Italia tiene una forma de hacer empresa y economía muy similar a la Argentina”, señaló Pellegrini, al explicar que el modelo se basa en pequeñas y medianas empresas que trabajan de manera articulada en grandes conglomerados productivos y tecnológicos.
El dirigente indicó que la falta de personal técnico capacitado ya es advertida por distintos sectores productivos. En ese sentido, mencionó las necesidades detectadas en áreas como la construcción, la industria y, particularmente, la minería.
La propuesta ya comenzó a ser trabajada con la Universidad Nacional de Salta y la Universidad Católica de Salta. Pellegrini explicó que buscan avanzar hacia una doble titulación entre las carreras universitarias locales y el sistema de formación técnica italiano.
“Se aprende haciendo”: la formación dentro de las empresas
Uno de los aspectos centrales del modelo es que una parte importante de la formación se desarrolla directamente en las compañías que eventualmente incorporarán a los estudiantes.
“El 60% del estudio se realiza dentro de las empresas que van a tomar la mano de obra”, explicó Pellegrini. De acuerdo con su descripción, el trayecto contempla unas 3000 horas, equivalentes a aproximadamente 120 créditos universitarios, con una fuerte presencia de prácticas dentro del ámbito laboral.
Para el titular de la Cámara PYME, esto representa un cambio respecto de los esquemas tradicionales de formación. “Ahí está el gran cambio de paradigma: se aprende haciendo y no solo desde el escritorio”, sostuvo.
Pellegrini consideró que esta iniciativa no compite necesariamente con otros programas de capacitación vinculados con la minería, sino que puede complementarlos. A su entender, la futura demanda de trabajadores especializados podría superar la capacidad actual de formación.
La propuesta apunta a que los estudiantes puedan completar trayectos técnicos de entre dos y tres años y encontrarse, al finalizar, con una posibilidad concreta de inserción laboral.
El consumo, en el centro de la crisis de las PYMES
Al ser consultado sobre la situación actual de las pequeñas y medianas empresas, Pellegrini trazó un panorama marcado por la caída del consumo.
La Cámara PYME se prepara para cumplir 30 años el próximo 30 de septiembre y, al revisar publicaciones periodísticas de distintas épocas, el dirigente aseguró haber encontrado un patrón que se repite.
“Cada nota periodística es como un copy-paste: falta de consumo, cierre de PYMES”, afirmó.
Pellegrini vinculó directamente la menor demanda con la caída de la actividad productiva: si los consumidores compran menos, las empresas producen menos y, en consecuencia, se deteriora su capacidad para sostener sus estructuras.
Al comparar la situación actual con otros períodos de crisis, recordó el escenario de los años 90 y señaló que entonces también hubo una fuerte presión sobre sectores de la industria nacional, especialmente textiles y calzado.
Sin embargo, planteó que las empresas que sobrevivieron a aquellos años posteriormente pudieron aprovechar períodos de mayor consumo. “Hoy estamos en un proceso similar: estamos en un momento de crisis, de cierre, y ese cierre está siendo forzado por la falta de consumo”, sostuvo.
“Estamos en una doble pinza”: salarios, costos y presión fiscal
Durante la entrevista también se abordó la relación entre los bajos salarios y la caída del consumo. Pellegrini coincidió en que existe una dificultad estructural: los trabajadores tienen menor capacidad de compra, pero muchas PYMES tampoco cuentan con margen suficiente para aumentar los salarios.
“Estamos en lo que nosotros llamamos una doble pinza: el problema es pagar poco, pero el problema tampoco es que podemos pagar más”, resumió.
Para el empresario, la situación requiere una mayor articulación entre el sector público y el privado. Consideró que las PYMES constituyen un ecosistema particularmente vulnerable y que las políticas económicas deben contemplar su realidad.
En ese sentido, sostuvo que la reforma fiscal debería ocupar un lugar prioritario. “Desde hace más de un año nosotros éramos promotores de que la reforma fiscal era prioritaria a la reforma laboral”, afirmó.
También planteó la necesidad de acompañar los grandes ciclos de inversión y mencionó específicamente al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como una herramienta que, según su visión, podría generar oportunidades si se articula con el entramado productivo local.
Minería: oportunidades, pero con proveedores y trabajadores de la región
Pellegrini consideró que la llegada de grandes inversiones mineras puede representar una oportunidad para las PYMES, aunque advirtió sobre la necesidad de evitar que los proyectos funcionen de manera aislada de las economías locales.
“El RIGI bien manejado es positivo; ahora, si al RIGI lo manejás para facilitar la no contratación local, se vuelve complicado”, sostuvo.
El titular de la Cámara PYME aclaró que cuando habla de contratación “local” no se refiere exclusivamente a Salta, sino a una concepción regional en la que distintas provincias puedan participar de las cadenas de valor vinculadas con la minería.
También cuestionó los esquemas de importación de productos terminados que podrían desplazar a proveedores nacionales. En su visión, no se trata de impedir las importaciones, sino de generar condiciones para que parte de las instalaciones, servicios y procesos asociados a las grandes inversiones sean realizados por empresas de la región.
“No es prohibir absolutamente la importación, pero tampoco la liberación donde entra todo demasiado llave en mano”, afirmó.
En este punto, destacó la importancia de la articulación entre las cámaras empresariales y el Estado para detectar desequilibrios y generar mecanismos que permitan que las inversiones tengan un mayor impacto sobre el empleo y la producción local.
Taca Taca y el desafío de prepararse antes del crecimiento
La entrevista también puso el foco en el proyecto minero Taca Taca y en la necesidad de anticiparse a la demanda que podrían generar los grandes emprendimientos.
Pellegrini coincidió en que Salta debe prepararse antes de que ese crecimiento se concrete. Para ejemplificarlo, señaló que no alcanza con pensar solamente en los puestos de trabajo directamente vinculados con la actividad minera.
El dirigente mencionó áreas como la gastronomía, el catering, la bromatología, la logística y los servicios especializados, que podrían experimentar una fuerte demanda.
“Tenemos que prepararnos”, afirmó. Y agregó que las PYMES deben comenzar a mirar más allá de la crisis inmediata para identificar las oportunidades que podrían surgir.
En ese sentido, consideró que Salta debería sostener una matriz productiva diversificada y no depender exclusivamente de la minería. Mencionó al turismo y a la agroindustria como sectores que también requieren inversión, innovación y trabajadores capacitados.
Endeudamiento y cadena de pagos: otra preocupación para las empresas
Sobre el nivel de endeudamiento, Pellegrini aseguró que la situación es compleja y sostuvo que Salta se encuentra entre las provincias con mayores niveles de endeudamiento.
El impacto, según explicó, ya comienza a sentirse en la cadena de pagos. “La cadena de cheques es complicada”, afirmó durante la entrevista, al describir situaciones en las que empresas no logran afrontar compromisos de montos relativamente pequeños.
A esto sumó la presión fiscal y la necesidad de cumplir simultáneamente con distintas obligaciones. Para Pellegrini, todos estos factores terminan conformando un escenario de fuerte tensión financiera para las PYMES.
Críticas a los embargos y a la falta de coordinación de las políticas
Pellegrini también cuestionó las medidas vinculadas con los embargos ante deudas fiscales y consideró que existe una contradicción entre la necesidad de brindar oxígeno a las pequeñas empresas y la velocidad con la que se aplican mecanismos de cobro.
“Cuando la PYME más necesita el oxígeno, más eficientes somos embargando”, afirmó.
El empresario definió esta situación como un “desincronismo entre el audio y el video”, en referencia a una supuesta distancia entre los objetivos económicos anunciados y las herramientas aplicadas.
La misma crítica la trasladó al debate sobre la obra pública. Pellegrini señaló que se habla nuevamente de la importancia de la infraestructura, pero cuestionó que durante los últimos años se haya reducido considerablemente la ejecución de obras.
Para el titular de la Cámara PYME, el desafío es encontrar mecanismos que permitan sostener la actividad, acompañar a las empresas durante la crisis y, al mismo tiempo, preparar al sector productivo para un eventual ciclo de crecimiento.
“No estamos bien y no estamos yendo bien”, concluyó Pellegrini, al resumir su diagnóstico sobre la actualidad de las pequeñas y medianas empresas.