“Es un cóctel perfecto para que empiecen los cierres”: preocupación en el comercio de Salta por la caída del consumo
El presidente de la Cámara de Comercio de Salta, Gustavo Herrera, advirtió que la presión impositiva, la informalidad y el contrabando profundizan la crisis del sector.
La actividad comercial atraviesa un escenario complejo en Salta, marcado por la caída del consumo, la variación de precios y el crecimiento de la informalidad. En diálogo con N10, el presidente de la Cámara de Comercio de Salta, Gustavo Herrera, sostuvo que muchos negocios se encuentran por debajo del punto de equilibrio y que algunos comerciantes debieron reducir sus estructuras para afrontar los costos.
“El comercio tiene una cuestión compleja que es la baja de consumo, que fundamentalmente se refiere a que hay falta de plata en la calle”, explicó Herrera. A esa situación, según señaló, se suman una elevada carga impositiva y un nivel de informalidad que estimó en torno al 60%.
La presión impositiva, una de las principales preocupaciones
Para Herrera, el esquema tributario representa uno de los mayores problemas para los comerciantes formales, debido a que los impuestos se calculan sobre la facturación y no sobre la rentabilidad efectiva del negocio.
“La carga impositiva que tenemos, por más que nuestra rentabilidad no esté dando positivo, los impuestos hay que pagarlos como si estaríamos ganando la plata que no ganamos”, afirmó.
El dirigente también señaló que esta situación llevó a algunos comerciantes a cerrar sus locales o trasladarse a espacios más pequeños para reducir gastos de alquiler, servicios e impuestos. En ese sentido, reclamó una reforma del sistema tributario y aseguró que los comercios afrontan alrededor de 77 impuestos y tasas entre los distintos niveles del Estado.
Interior y zonas de frontera
La situación, según Herrera, es todavía más compleja en distintas localidades del interior provincial, particularmente en las zonas fronterizas. Mencionó a Orán, Tartagal y Aguas Blancas como puntos donde el comercio formal enfrenta además la competencia del contrabando.
“Si a eso le sumás que los productos que están de este lado, es decir argentino, tienen el 50% de impuestos, entonces la gente decide ir a comprar a donde es más barato”, sostuvo.
El presidente de la Cámara de Comercio consideró que la combinación entre informalidad, contrabando y presión tributaria afecta directamente la rentabilidad de los negocios registrados. “La mayoría de los comercios están por debajo del punto de equilibrio, es decir, no logran vender para pagar los gastos que tienen”, afirmó.
Indumentaria y calzado, entre los sectores más afectados
Consultado sobre los rubros que atraviesan mayores dificultades, Herrera señaló principalmente a aquellos vinculados con productos que no son considerados indispensables, como indumentaria y calzado.
También se refirió al impacto de plataformas de compras internacionales como Temu. Si bien reconoció que afectan a determinados comerciantes, consideró que su impacto es menor en comparación con la informalidad y el contrabando.
“Esas plataformas afectan a un grupo de gente que puede comprar y que se maneja de esa manera, pero alimento diario no podés comprar”, explicó.
Sin cifras oficiales sobre cierres
Respecto de la cantidad de comercios que cerraron durante 2026, Herrera indicó que la Cámara no cuenta con un número exacto, aunque aseguró que fueron varios los establecimientos que dejaron de funcionar o modificaron su estructura.
De cara a una posible recuperación durante septiembre, un mes de alta circulación de personas por las actividades vinculadas al Milagro, el dirigente no anticipó una mejora significativa. “No hay plata. Cualquiera que me escuche sabe cuánta plata tiene en el bolsillo y sabe qué va a gastar”, sostuvo.
Para Herrera, el desafío central pasa por modificar el esquema tributario para reducir las diferencias entre quienes cumplen con sus obligaciones y quienes operan por fuera de la formalidad. “O todos pagamos los impuestos o nadie paga los impuestos”, concluyó.