Del reclamo de filiación al expediente por narcotráfico: cayó Santiago Lara, el joven que decía ser hijo de Diego Armando Maradona
El operativo se realizó en La Plata y terminó con tres detenidos, entre ellos su padre y una agente del Servicio Penitenciario Bonaerense, acusados de integrar una presunta red de venta de drogas.
Santiago Lara, conocido públicamente por haber asegurado durante años ser hijo del exfutbolista Diego Armando Maradona, fue detenido en las últimas horas en La Plata acusado de presunta comercialización de estupefacientes. En el mismo procedimiento también quedaron arrestados su padre biológico, Marcelo Fabián Lara, y María José Boren, una mujer vinculada al Servicio Penitenciario Bonaerense.
La investigación está a cargo del fiscal Hugo Tesón, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 18. La causa se inició en 2024 a partir de una denuncia anónima que alertaba sobre la venta de drogas en la zona céntrica de la capital bonaerense.
Según la pesquisa, la presunta organización operaba desde una vivienda ubicada en calle 56 entre 20 y 21, donde fraccionaban las sustancias en dosis individuales para su posterior distribución en distintos sectores de la ciudad y en la localidad de City Bell.
A partir de tareas de inteligencia, que incluyeron observaciones encubiertas y procedimientos de “comprador previo”, los investigadores identificaron a Marcelo Fabián Lara como supuesto líder de la banda, mientras que su hijo Santiago habría colaborado en la coordinación de las actividades. Boren, por su parte, fue señalada como presunta vendedora y posible proveedora de drogas dentro del sistema penitenciario.
Los allanamientos simultáneos realizados en La Plata y City Bell permitieron secuestrar 178 gramos de cocaína, 212 gramos de marihuana, 52 gramos de cristal y 11 pastillas de éxtasis, además de siete teléfonos celulares, dos balanzas, elementos de fraccionamiento y 116.890 pesos en efectivo. La causa se tramita bajo la órbita del juez de Garantías Juan Pablo Masi y continúa bajo secreto de sumario.
De acuerdo con el expediente, el esquema de distribución incluía la participación de jóvenes de entre 15 y 20 años que recibían drogas como compensación por tareas logísticas. Mientras tanto, los investigadores analizan los teléfonos secuestrados para determinar el alcance de la presunta red.