De la cuna al palco: Stéfano Di Carlo, el pibe del club que llegó a la cima de River
A los 36 años, se convirtió en el presidente más joven en casi un siglo y asumió el desafío de conducir al club en plena crisis futbolística.
En una ceremonia cargada de historia y emoción en el Estadio Monumental, Stéfano Di Carlo asumió oficialmente como nuevo presidente de River Plate. El acto contó con la presencia de Jorge Brito, Rodolfo D’Onofrio y autoridades de la AFA, entre ellas Claudio Tapia. La flamante comisión directiva, elegida por amplia mayoría el sábado pasado, iniciará su gestión con un mandato de cuatro años.
Di Carlo, quien obtuvo el 61,77% de los votos —el apoyo más alto en la historia electoral del club—, sucede a Brito en medio de un momento deportivo delicado. El próximo desafío inmediato será el Superclásico frente a Boca Juniors, que definirá buena parte de las aspiraciones de River en el Torneo Clausura y en la clasificación a la Copa Libertadores 2026.
Durante su discurso, el nuevo mandatario destacó la continuidad institucional del ciclo iniciado en 2013 con D’Onofrio: “Esto no es un punto final, es un punto de partida. River no se construye desde un nombre, sino desde una historia colectiva”. Además, agradeció el acompañamiento de los socios y de la AFA, al subrayar la importancia del Monumental como futura sede del Mundial 2030.
Nieto del histórico dirigente Osvaldo “Titi” Di Carlo, Stéfano se formó desde niño en el club. Pasó por el Instituto River, integró diferentes áreas de gestión y fue vicepresidente segundo en la etapa previa. Su asunción marca también un cambio generacional dentro de la política interna del Millonario.
Con un presente deportivo adverso, Di Carlo cerró su discurso apelando a la unidad: “No nos confundamos por el momento. River va a estar donde debe estar. Tenemos templanza, convicción y fe para seguir creciendo”.